sábado, 29 de octubre de 2011

LA EDUCACIÓN EN MEDIOS DE COMUNICACIÓN



La proliferación de tecnologías de la comunicación, la comercialización y globalización de los mercados de comunicación, la fragmentación de las audiencias y el aumento de la interactividad están transformando nuestras relaciones diarias con los medios. Los medios digitales -especialmente Internet- han aumentado de manera considerable la participación activa.

El desarrollo de la comunicación moderna da lugar a un entorno más heterogéneo, donde las fronteras entre la comunicación de masas y la comunicación interpersonal y entre los productores y los consumidores cada vez son menos claras. Los medios ya no se pueden considerar "industrias de la conciencia" que imponen falsas ideologías o valores culturales a una audiencia pasiva.

Muchas de estas transformaciones están relacionadas con los niños y los jóvenes  La gente joven se encuentra entre los mercados más importantes de muchas de estas tecnologías y formas culturales. Hasta los niños más pequeños forman parte de un grupo de consumo cada vez más fuerte. Este hecho tiene importantes implicaciones.

Un fácil acceso

Hoy en día, los jóvenes tienen acceso a los medios para adultos -a través de la televisión por cable, el video o Internet- de una forma mucho más fácil que sus padres. Como consecuencia, ha aumentado la necesidad de buscar urgentemente nuevos medios de control.

De otro lado, la gente joven también dispone de sus "ámbitos de comunicación", que los adultos cada vez encuentran más difíciles de entender. La idea del niño vulnerable y que necesita protección frente a los peligros de los medios de comunicación -una noción en la que se suele basar la educación en medios- deja paso, cada vez  más a la idea del niño como "consumidor autónomo".

Un importante contraste

Actualmente, hay un contraste extraordinario entre los altos niveles de actividad que caracterizan las culturas de consumo de los niños y la pasividad que invade, cada vez más, su educación. Los profesores siempre se han quejado de la limitada capacidad de atención de los niños, a pesar de que los niveles de concentración intensa y de energía que caracterizan los juegos de niños.

La cultura en medios de comunicación de los niños se está convirtiendo en un ámbito en que los valores autoritarios de seriedad y conformismo se están debilitando. En este contexto, no es de extrañar que los niños no identifiquen la escuela con sus identidades y preocupaciones.

El lugar de la educación en medios

La educación en medios puede considerarse una parte del proyecto curricular. Se basa en el cultivo del pensamiento racional y en la posibilidad de la comunicación pública bien regulada. Los educadores que quieran formar en medios de comunicación, deberán tener en cuenta que el objetivo es lograr ciudadanos formados y responsables, que podrán adoptar una posición distanciada hacia los placeres inmediatos de los medios de comunicación.
Su objetivo deberá ser crear "consumidores críticos". Los intentos de imponer una autoridad cultural, moral o política en los medios de comunicación con los que los niños interaccionan diariamente no se toman en serio. Si, como en la mayoría de los casos, se basan en el menosprecio paternalista por los gustos de los niños, es evidente que se han de rechazar.

La educación en medios no ha de ser una cruzada para rescatar a los niños de estos medios. Los enfoques proteccionistas de la educación en medios se consideran cada vez más redundantes o contraproducentes. Es evidente que los profesores más jóvenes de hoy en día, que han crecido con los medios electrónicos, tienen una actitud mucho más natural y se muestran más entusiastas con la idea que los jóvenes utilicen los medios como forma de expresión cultural.

La experiencia de los jóvenes

Debemos tener en cuenta que la experiencia de los jóvenes que crecen en un entorno multimedia contemporáneo es bastante diferente de la experiencia de la mayoría de los profesores. Este hecho complica, inevitablemente, la tarea de los educadores en medios ya que pone límites a todo lo que podemos saber y la importancia de nuestra enseñanza. En vez de lo accesible de las emisiones televisivas, actualmente los jóvenes se encuentran con muchas opciones de medios de comunicación, muchas de las cuales nos pueden parecer inaccesibles o quizás incomprensibles.

Todo esto no solo implica que los profesores que quieran abordar la educación en medios tengan que adaptarse a las experiencias cambiantes de sus alumnos con los medios, sino que además, han de aceptar que estas experiencias pueden ser muy diferentes de las suyas y que puede tener implicaciones teóricas más amplias. La razón no es solamente que los medios son diferentes, sino que la manera como los jóvenes se relacionan también han cambiado de manera sustancial.

domingo, 23 de octubre de 2011

LOS HIJOS Y SUS CAPRICHOS


Cuando los niños empiezan a reclamar pequeños caprichos, nos planteamos la necesidad de establecer una paga para que sean ellos mismos quienes se administren. En España un 37% de los niños reciben una cantidad fija que va de los tres a los veinte euros.

Algunos padres asignan una paga periódica a sus hijos. Otros prefieren ser ellos mismos quienes controlen directamente sus gastos. La primera opción es válida para enseñarles a administrarse; la segunda permite crear un clima de confianza para que los hijos comenten sus nuevas necesidades económicas. Curiosamente, según demuestra una encuesta realizada a padres y niños por la empresa Duracell, en nuestro país las niñas cobran con más frecuencia una paga (un 43%) que los niños (un 33%).

La importancia de la orientación

Cuando sus reclamaciones no son excesivas y no generan discusión, los padres no suelen ver la necesidad de pactar una paga periódica. En estos casos conviene orientarles para que apliquen un criterio válido en sus gastos y establecer unos límites sin olvidar que ellos aprenden de lo que ven. Si nuestro uso del dinero es coherente, el suyo también lo será.

En el caso de que el niño muestre el suficiente criterio para administrarla, establecer una asignación fija puede ser la mejor solución, dejando clara la cantidad, regularidad y conceptos que correrán a su cargo y qué responsabilidades deberá asumir para seguir cobrándola.

El mejor momento para establecer una paga

Lo primero que hay que hacer es valorar el grado de madurez de cada uno de los hijos, su personalidad y circunstancias así como si tiene hermanos mayores que ya cobren una asignación. En términos generales los especialistas aconsejan empezar a los siete años, cuando ya son capaces de sumar y restar. Según un estudio realizado por la agencia Marketing Kids, especializada en el mercado infantil, a partir de este momento los pequeños ya empiezan a introducir en las conversaciones con sus amigos elementos relacionados con el consumo.

En España la mayoría de niños empiezan a recibir su paga a los siete años, una media de tres euros, como en Portugal o Francia. Una vez establecida una cantidad, no es conveniente utilizar el dinero como una herramienta para premiar o castigar más allá de las normas pactadas (realizar pequeñas tareas o tener un comportamiento adecuado). Tampoco es recomendable romper las reglas ofreciéndoles más dinero si éste se les termina antes de tiempo, pues lo importante es que aprendan a administrarse.

Frecuencia

Al principio, y hasta los doce años, lo más adecuado es que la paga sea semanal, sólo a partir de esta edad podemos plantearnos darle una cantidad quincenal o mensual, ya que en ese momento ya son capaces de distinguir lo necesario de lo superfluo, lo caro de lo barato y, en consecuencia, administrarse mejor. Ya en la adolescencia se puede valorar la sustitución de la hucha por una libreta de ahorros.

Para fijar la cantidad conviene que padres e hijos calculen juntos los gastos y, una vez consensuados, establezcan un presupuesto medio con un ligero margen para que le quede un pequeño porcentaje que pueda destinar al ahorro. En ningún caso hay que ofrecerle más dinero porque la economía familiar lo permite. Cuanto más acorde sea la paga a sus necesidades reales, más efectiva resultará.

Una cantidad importante

Estableciendo una media de unos cinco euros de paga a la semana, podemos decir que nuestros hijos tienen en su conjunto un total de 900 millones de euros anuales para gastar en caprichos. Según Marketing Kid, el dinero de los niños de entre 5 y 10 años se va básicamente en chucherías, refrescos y pequeños juguetes. Es en esta franja de edad cuando más dinero destinan al ahorro. El punto de inflexión se produce hacia los 15 años, cuando ellas empiezan a destinar más dinero a la compra de ropa y complementos y ellos a la de videojuegos o consolas. Lo que une a ambos sexos está en las salidas con los amigos o las visitas al cine.

Pero el gasto estrella a partir de los 12 años es el móvil, artilugio que no sólo utilizan para realizar llamadas, sino para descargar música, juegos o politonos. Según el estudio realizado por la CEACCU, el móvil representa a los padres un gasto medio de 720 euros al año, pues son ellos quienes suelen asumir el coste al margen de la paga. Sea como fuere, es bueno establecer unos límites. Lo adecuado sería marcar unos máximos que cubran lo estrictamente necesario y a partir de los cuales el niño tuviera que asumir el pago con su propio presupuesto, sólo de esta manera se responsabilizará de un consumo del que no siempre es consciente.

sábado, 8 de octubre de 2011

CONSECUENCIAS DEL TABACO


La adicción al tabaco debe ser objeto de reflexión, dado los graves perjuicios que origina y tratar de evitar su consumo porque hay que recordar que  el abuso del tabaco se   cobra cada año muchos millones de vidas en el mundo.

En España puede atribuirse a su consumo un trece por ciento de la mortalidad anual total, debido principalmente a enfermedades respiratorias (bronquitis, enfisema pulmonar y enfermedad pulmonar obstructiva crónica), enfermedades cardiovasculares (infarto de miocardio y trombosis cerebral) y cáncer bronco-pulmonar. Además, en los últimos tiempos los fumadores pasivos están expuestos involuntariamente al humo de los cigarrillos, aumentando el riesgo de que padezcan cáncer de pulmón y enfermedades cardiovasculares.

Ante esta realidad, conviene recordar a la población determinados aspectos relacionados con esta droga. Y para ello vamos a exponer algunas de las consideraciones que el Plan Nacional sobre drogas recoge en su “Guía sobre Drogas.”  En ella, se define al tabaco como una droga estimulante del sistema nervioso central. Uno de sus componentes, la nicotina, posee una enorme capacidad adictiva, y es la causa por la que su consumo produce dependencia.

Los peligros
Durante la combustión del tabaco se originan más de 4.000 productos tóxicos diferentes. Entre ellos, destacan por su especial peligrosidad y por las enfermedades a que pueden asociarse, los siguientes:

  • Alquitranes: responsables de los distintos tipos de cáncer.
  • Monóxido de carbono: favorece las enfermedades cardiovasculares.
  • Irritantes (fenoles, amoníacos, ácido cianhídrico): responsables de enfermedades respiratorias como la bronquitis crónica y el enfisema pulmonar.
  • Nicotina: causa la dependencia del tabaco. Tiene una vida media aproximada de dos horas, pero a medida que disminuye su concentración en sangre, se incrementa el deseo de fumar.
Fumar un cigarrillo significa exponerse a numerosas sustancias perjudiciales para la salud y al riesgo de desarrollar una dependencia. El monóxido de carbono se encuentra en el humo del tabaco, y pasa a la sangre a través de los pulmones. Es el responsable del daño en el sistema vascular por una parte, y de la disminución del transporte de oxígeno a los tejidos de nuestro organismo, por otra. Produce fatiga, tos y expectoración.

La nicotina actúa sobre las áreas del cerebro que regulan las sensaciones placenteras, provocando la aparición de dependencia. También actúa sobre el sistema cardiovascular aumentando la frecuencia cardiaca y la posibilidad de arritmias. Además, produce cambios en la viscosidad sanguínea y aumenta los niveles de triglicéridos y colesterol. A diferencia de la imagen atractiva que tiene a veces, el tabaco produce al poco tiempo de empezar a consumirse algunas alteraciones poco deseables entre las que se encuentran:
-    Arrugas prematuras en la zona del labio superior, alrededor de los ojos (patas de gallo), barbilla  y mejillas, y coloración grisácea de la piel que constituye el llamado “rostro del fumador”.
-    Manchas en los dientes, infecciones y caries dentales.
-    Mal aliento y mal olor corporal por impregnación del olor del tabaco.
-    Manchas amarillentas en uñas y dedos.

El consumo en los jóvenes
Los jóvenes que empiezan a fumar no suelen conceder importancia a los efectos que el tabaco producirá sobre su salud a largo plazo, pero existen otros efectos, más cercanos en el tiempo, que han sido demostrados en población juvenil y que pueden constatarse sin necesidad de que exista cronicidad en el consumo de tabaco.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el tabaco es la primera causa evitable de enfermedad, invalidez y muerte prematura en el mundo. En Europa, el tabaquismo provoca cada año 1,2 millones de muertes. Está directamente relacionado con la aparición de 29 enfermedades (de las cuales 10 son diferentes tipos de cáncer) y es la principal causa de buena parte de muertes por cáncer de pulmón y de más del 50% de las enfermedades cardiovasculares.

El consumo  de tabaco incrementa en un 70% el riesgo de morir prematuramente por diversas enfermedades derivadas de su consumo. Este mayor riesgo es directamente proporcional al tiempo que se lleva fumando, a la cantidad de cigarrillos que se fuman a diario, a la profundidad de la inhalación del humo y al contenido en nicotina y alquitrán de la marca fumada.

Los fumadores pasivos
Se ha demostrado que las personas que no fuman, pero que respiran el aire contaminado por el tabaco también corren riesgos. Inhalar el aire contaminado por el humo del tabaco incrementa el riesgo de padecer las mismas enfermedades de corazón y de pulmón que los fumadores. Además, si padecen problemas alérgicos, asmáticos o cardiovasculares, pueden ver agravada su sintomatología. Estos riesgos son especialmente significativos en el caso de las mujeres embarazadas y los niños.
Durante el embarazo existe un riesgo superior de aborto espontáneo, de nacimiento prematuro o de bajo peso al nacer. En los niños, la exposición al humo del tabaco aumenta el riesgo de muerte súbita del lactante y se incrementa el riesgo de infecciones respiratorias, asma, neumonía y otitis. También se ha demostrado un empeoramiento de los niños asmáticos expuestos al humo del tabaco.

domingo, 2 de octubre de 2011

LA ESCUELA Y LOS DIABÉTICOS


Casi todo el mundo sabe que la Diabetes es una enfermedad crónica caracterizada por la existencia de niveles elevados de glucosa (azúcar) en sangre por una alteración en la secreción y/o acción de la insulina.

Es una enfermedad tan antigua como nuestra civilización y sigue siendo en nuestros días un problema para quien la padece y sus familias y una carga sanitaria de grandes dimensiones.

Su existencia afecta también al metabolismo del resto de los hidratos de carbono, lípidos y proteínas. La importancia de esta enfermedad en Canarias reside en su frecuencia y en las complicaciones crónicas que produce si no se controla a tiempo.

Los avances

Durante la última década se han conseguido grandes avances en el control diabético que han demostrado que un control intensivo e integral ayuda a prevenir las complicaciones diabéticas (enfermedad cardiaca y derrame cerebral, y enfermedad ocular, renal y nerviosa). Además, una serie de herramientas de control y de nuevas insulinas facilitan un control mejor, intensivo y eficaz de la diabetes.

Para los niños en edad escolar con diabetes, estos avances prome­ten un futuro más brillante y sano. Mantener los niveles de glucosa en sangre lo más cercanos posible a lo normal puede ayudar a los jóvenes a tener energía y ser productivos dentro y fuera de la escuela, a la vez que evita las complicaciones a largo plazo de la diabetes.

La escuela y su importancia

Ya que los niños pasan un gran número de horas al día en la escuela, es fundamental ofrecer un entorno de apoyo y manejar cualquier desafío relacionado con la diabetes que pudiese surgir durante la jornada escolar y las actividades escolares. Los profesores pueden y deben jugar un papel fundamental a la hora de ayudar a los estudiantes a controlar su diabetes para lo cual se hace necesario tener unos conocimientos básicos del problema.

Lo habitual es que sean los padres los que formen a los profesores e incluso a los compañeros del niño. En esa formación, son básicos los siguientes puntos:
-       Nociones generales sobre la enfermedad.
-       Horarios de comidas y tomas de suplementos alimentarios.
-       Tipos de alimentos recomendables y desaconsejables.
-       Signos de alarma.
-       Tratamiento de las bajadas de azúcar.
-       Técnica de autoanálisis y de inyección de insulina.
-       Localización de los padres en cualquier momento.
-       Facilitarles el número de teléfono del Centro de Salud, de Urgencias y Emergencias sanitarias.

Para el profesorado interesado en este tema, la Dirección General de Salud Pública de Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias ha editado una “Guía de atención a los escolares con Diabetes” en la que se dan una serie de orientaciones muy útiles para al profesorado.

La importancia de la integración

Hay que tener en cuenta que la escuela es fundamental para la integración, el desarrollo y la madurez del niño con diabetes, una enfermedad que no afecta la capacidad intelectual de las personas. El niño debe seguir las mismas actividades que sus compañeros, tanto a nivel escolar como deportivo, ocio, etc. El horario de comidas del colegio es fijo, por lo que no ocasiona ningún problema.

Debe tomar un suplemento a media mañana y a media tarde, así como antes de la clase de gimnasia o cuando vaya a realizar un ejercicio extra. El ejercicio es aún más importante que en los demás niños, por lo que no debe de ser excluido en ningún momento. Conviene que el niño diabético sea tratado de igual forma que el resto de sus compañeros, participando de todas las actividades.

Para que el niño aprenda a valerse por sí mismo, tome confianza y comparta actividades con sus compañeros, es muy importante la actividad educativa y de entrenamiento en campamentos de niños, con diabetes, o sin tal patología. Los estudiantes con diabetes tienen más probabilidades de tener éxito en la escuela cuando el personal, sus padres y los profesionales sanitarios trabajan junto con los jóvenes para garantizar un control diabético óptimo.

Para ello hay que garantizar un entorno de aprendizaje seguro e igualdad de acceso a las oportunidades educativas para todos los estudiantes con diabetes. Todos debemos tener en cuenta que la Diabetes no es, en absoluto, una enfermedad invalidante y el niño que la padece, puede vivir una vida plena en igualdad de condiciones y oportunidades.