lunes, 30 de mayo de 2011

LA EDUCACIÓN PARA LA SALUD

                                   
El concepto de salud que la población debe asumir supone pasar de una concepción individual a otra colectiva, adoptar una actitud preventiva más que asistencial y actuar comunitariamente. Para lograr estos objetivos hay que informarse y formarse.

Normalmente la información que se da sobre temas referidos a la salud suele ser a base de campañas en épocas puntuales o sobre temas concretos. Esta práctica es válida para ese momento y puede servir como apoyo o como punto de arranque para una actividad más estable. Pero eso, por lo general no ocurre, con lo que se queda en un mero flash en un momento determinado que no llega a calar en la población.

¿Qué es la Educación para la Salud?
La United States Comittes on Health Terminology define la Educación para la Salud como "Un proceso de orden intelectual, psicológico y social que comprende actividades destinadas a incrementar la aptitud de los individuos  a tomar decisiones (con conocimiento de causa) que afectan a su bienestar personal, familiar y social" Este proceso, inspirado en principios científicos, facilita el aprendizaje y el cambio de comportamiento tanto a nivel del personal de salud como de los consumidores.

En una encuesta realizada por el Consejo de Europa existía una gran diversidad de criterios en las definiciones que los distintos gobiernos  dan a la Educación para la Salud. No existe una definición que pueda calificarse de homogénea entre los países europeos. Sí podemos hablar de unas bases o requisitos en los que todos los expertos están de acuerdo. El término Educación para la Salud es una evolución más moderna que el de Educación Sanitaria.

La Educación para la Salud no puede conceptuarse como una mera información médica o sanitaria, realizada por médicos o sanitarios exclusivamente, sobre temas generalmente de enfermedad  y no de salud y utilizando los medios publicitarios usuales en lo que se denomina tradicionalmente Luchas y Campañas. La población a la que van dirigidas estas actuaciones se comporta únicamente como sujeto pasivo, recibe una información y pone muy poco o nada de su parte para alcanzar los objetivos propuestos.

¿Qué implica la Educación para la Salud?
La Educación para la Salud implica de entrada una información adecuada sobre el tema que se trate, no necesariamente proporcionada por profesionales sanitarios, pero a continuación, y como consecuencia de aquella, una concienciación individual sobre la responsabilidad propia en relación con su estado de salud y un cambio de comportamiento y actitudes hacia otras más saludables.

Las fases indispensables que comprende el moderno concepto  de Educación para la Salud son las siguientes:
-       Información con base científica.
-       Concienciación responsable.
-       Cambio de actitud o hábitos.

El individuo debe dejar de ser un sujeto pasivo y tomar una parte activa en el mantenimiento e incremento de su propia salud. La intervención de la comunidad en los programas de Educación para la Salud debe estimularse desde la fase inicial de planificación, aportando ideas y, sobre todo, los temas objeto de interés y salud.

El personal sanitario no tiene la exclusiva competencia sobre estos temas. Su papel está claro. Proporcionar la información técnica o las bases de la información científica para los programas de educación que se determinan y actuar de mediador o "multiplicador" en lo que se refiere al cambio  de comportamiento hacia otro más saludable.

Los “consumidores de salud”
En la mayoría de los países occidentales se están creando organizaciones de "consumidores de salud" que están estimulando las actuaciones de los gobiernos en materia de Educación para la Salud y que integran a sectores de la comunidad: maestros, educadores, empresarios, obreros, trabajadores sociales, asociaciones de vecinos y de padres, etc. La aportación más importante de la Educación para la Salud, en contraposición a la Educación Sanitaria tradicional, es la creación de un sentido de responsabilidad hacia la propia salud, la de la familia y la de la comunidad

En consecuencia, la Educación para la Salud no depende únicamente del sector sanitario; va más allá de los distintos estilos de vida sanos para aspirar a la consecución del bienestar. Se la puede considerar como una labor comunitaria que requiere un trabajo interdisciplinar y desempeña las siguientes funciones:

- Una función educativa (porque permite cambiar hábitos y actitudes)
- Una función social (porque contribuye al desarrollo comunitario)
- Una función preventiva (porque potencia la Salud)

La pedagogía de la Salud se sustenta en tres pilares fundamentales comunicados entre sí: la familia, los centros educativos y la sociedad.

La carta de Ottawa
La Carta de Ottawa para la Promoción de la Salud, establece que: “la Educación para la Salud es el proceso que proporciona a las personas los medios necesarios para ejercer un mayor control sobre su propia salud y así poder mejorarla”. Para alcanzar un estado de completo bienestar físico, mental y social, cualquier persona o colectivo debe poder discernir y realizar sus aspiraciones, satisfacer sus necesidades y evolucionar con su entorno o adaptarse a él.

La salud se contempla, por tanto, como un recurso para la vida cotidiana y no como un objetivo vital; se trata de un concepto positivo que potencia tanto los recursos sociales y personales como la capacidad física.


viernes, 27 de mayo de 2011

EL DÍA MUNDIAL SIN TABACO

El 31 de Mayo está señalado como el Día Mundial sin tabaco, una fecha que sirve para hacer reflexionar acerca de los graves perjuicios que origina esta adicción en el mundo.

En España puede atribuirse a su consumo un trece por ciento de la mortalidad anual total, debido principalmente a enfermedades respiratorias, enfermedades  cardiovasculares y cáncer bronco-pulmonar. Además, en los últimos tiempos los fumadores pasivos están expuestos involuntariamente al humo de los cigarrillos, aumentando el riesgo de que padezcan cáncer de pulmón y enfermedades cardiovasculares.

Una peligrosa droga legal
Al tabaco se le define como una droga estimulante del sistema nervioso central. Durante la combustión del tabaco se originan más de 4.000 productos tóxicos diferentes. Destacan por su especial peligrosidad y por las enfermedades a que pueden asociarse, los alquitranes: responsables de los distintos tipos de cáncer, el monóxido de carbono que favorece las enfermedades cardiovasculares, los irritantes, que son los responsables de enfermedades respiratorias, y la nicotina que causa la dependencia del tabaco.

A diferencia de la imagen atractiva que tiene a veces, el tabaco produce al poco tiempo de empezar a consumirse algunas alteraciones poco deseables tales como: las arrugas prematuras en la zona del labio superior, alrededor de los ojos, barbilla y mejillas, y coloración grisácea de la piel, manchas en los dientes, infecciones y caries dentales, mal aliento y mal olor corporal por impregnación del olor del tabaco, manchas amarillentas en uñas y dedos.

Efectos demoledores
En las mujeres se produce unos riesgos adicionales tales como: la probabilidad de padecer un infarto se multiplica por 10 en las mujeres que fuman y utilizan anticonceptivos orales, la menopausia se adelanta una media de entre 2 y 3 años con respecto a las mujeres que nunca han fumado y hay un aumento del riesgo de sufrir osteoporosis. El consumo  de tabaco incrementa en un 70% el riesgo de morir prematuramente por diversas enfermedades.

Este mayor riesgo es directamente proporcional al tiempo que se lleva fumando, a la cantidad de cigarrillos que se fuman a diario, a la profundidad de la inhalación del humo y al contenido en nicotina y alquitrán de la marca fumada. Se ha demostrado que los llamados fumadores pasivos que respiran el aire contaminado por el tabaco, también corren riesgos de padecer las mismas enfermedades de corazón y de pulmón que los fumadores.

Los riesgos del tabaco son especialmente significativos en el caso de las mujeres embarazadas y los niños. Durante el embarazo existe un riesgo superior de aborto espontáneo, de nacimiento prematuro o de bajo peso al nacer. En los niños, la exposición al humo del tabaco aumenta el riesgo de muerte súbita del lactante y se incrementa el riesgo de infecciones respiratorias, asma, neumonía y otitis. También empeoran los niños asmáticos expuestos al humo del tabaco.

La importancia de la prevención
La prevención del tabaquismo constituye una de los grandes temas de la Educación para la Salud para propiciar la creación de un sentido de responsabilidad hacia nuestra propia salud, la de la familia y la de la comunidad. A nivel local las instituciones llamadas a desarrollar estos programas son los centros docentes, centros de salud, dispensarios, hospitales, asociaciones de vecinos, de padres, de consumidores, Cruz Roja..,  coordinados y supervisados por las autoridades sanitarias y educativas.

El Día Mundial sin  tabaco sirve para llevar a la población la información de lo que significa para la salud el hábito de fumar, pero toda la información que este día genera debería ser complementada con una acción continuada. Si esa acción continuada no se da, todo lo que se diga con motivo de este Día sin tabaco  se queda en un mero flash que no llega a calar en la población con la hondura necesaria.

miércoles, 18 de mayo de 2011

EL CONSUMISMO

Vivimos en una sociedad que favorece el consumismo, nos hemos convertido en la generación de usar y tirar.

Un cuestionado modelo de producción y consumo
La publicidad nos bombardea con anuncios cuyo objetivo no es nuestro bienestar, sino hacernos engranajes de un sistema que reduce a las personas al papel de meros consumidores sumisos. Este modelo económico de producción y consumo tiende cada vez más a su agotamiento. Las manifestaciones de la crisis social y medioambiental en todo el planeta son cada vez más visibles.

Todos los días encontramos ejemplos a nuestro alrededor o en los medios de comunicación del injusto reparto de la riqueza y el consiguiente aumento de la pobreza o de los efectos que el actual desarrollo insostenible tiene para la naturaleza. Serían innumerables los ejemplos, desde los fenómenos migratorios, hasta la deforestación o desertización, pasando por la explotación laboral (sobre todo de mujeres y niños) o el efecto invernadero

Educar para el consumo
El consumismo es una cadena y una esclavitud. Nuestros hijos deben contar con nuestra ayuda para enfrentarse a las presiones grupales. El diálogo en el seno familiar es imprescindible para que exista un clima adecuado para la convivencia. Haríamos bien los padres y madres en comentar con nuestros hijos la situación económica, planificar juntos los fines de semana o las vacaciones, no ocultar si existen dificultades que pueden privarnos de algo que no es necesario.

De esta forma, nuestros hijos se irán concienciando de las posibilidades económicas familiares y se verán obligados por los hechos a contemplar el principio de realidad en lugar de guiarse solamente por el principio de placer. Por ejemplo, podemos y debemos razonar con ellos la conveniencia o inconveniencia de que los cumpleaños se celebren en una conocida multinacional de hamburguesas y aprovechar para explicar, debatir con ellos y, desde luego, escucharles, si esa es la forma más adecuada de celebrar una fiesta de cumpleaños.

El poder del consumidor
Como consumidores, último eslabón del sistema económico, tenemos una responsabilidad, pero también tenemos un poder. Con nuestra forma de consumir podemos influir en la marcha de la economía y del mundo de una forma directa. Un consumo consciente y responsable, orientado al fomento de actividades satisfactorias para la naturaleza y las personas es una gran contribución y un decisivo instrumento de presión frente al mercado. En definitiva,  llevar a cabo un consumo responsable.

El concepto de consumo responsable es muy amplio, como lo es la propia actividad de consumir. Podemos, sin embargo, sintetizarlo en tres bloques:
-     Un Consumo Ético, en el que se tiene en cuenta a la hora de consumir o de optar por un producto, una serie de valores, haciendo  especial énfasis en la austeridad como un valor en relación con la reducción para un consumo ecológico, pero también frente al crecimiento económico desenfrenado y al consumismo como forma de alcanzar el bienestar y la felicidad.
-    Un Consumo Ecológico, en el que se incluyen los conceptos de reducir, reutilizar y reciclar y también elementos tan imprescindibles como la agricultura y ganadería ecológicas, la opción por la producción artesanal, etc.
-    Un Consumo Social o Solidario, en el que entraría también el Comercio Justo, es decir, el consumo en lo que se refiere a las relaciones sociales y condiciones laborales en las que se ha elaborado un producto o producido un servicio. Se trata de pagar lo justo por el trabajo realizado, tanto a gentes de otros países como a las más cercanas, en nuestro ámbito local; se trata de eliminar la discriminación, se trata de potenciar alternativas sociales y de integración y de procurar un nuevo orden económico internacional.